MARCA PERSONAL Y AUTOESTIMA

Te agradezco mucho que me dediques parte de tu tiempo, espero con mi contenido compensarte adecuadamente. El último día te hablaba de Marca Personal, de la huella, la señal que dejas en los demás. De cómo todos tenemos una marca personal, todos vamos dejando una huella en la relación con los demás y eso es ineludible, pero si queremos ganar influencia en nuestras relaciones, tenemos que hacer una gestión adecuada de esa Marca para garantizar que con ella conseguimos los resultados que nos proponemos.

La Marca Personal tiene que ser  coherente con tu misión y con tu visión personal, y estar alineada con tus objetivos, con lo que eres, lo que quieres, lo que te distingue, dónde te encuentras y hacia dónde quieres ir, cómo quieres ser visto por ti y por los demás y claro cómo lo vas a comunicar.

Pero esto qué implica, que tu conjunto de creencias, de percepciones, de pensamientos acerca de tí mismo, es decir tu AUTOESTIMA, tiene que ser coherente con tu Marca Personal. Nuestra Autoestima es la valoración que realizamos de nosotros mismos, en función de nuestras experiencias y claro está condicionada, no sólo por la imagen de nosotros mismos, nuestra autoimagen, sino también por cómo la proyectamos hacia los demás y consecuentemente el feedback que recibimos de ellos.

Vuelvo a utilizar la expresión que ya me has escuchado anteriormente, “la buena noticia es que …” podemos mejorar, aumentar nuestra Autoestima realizando pequeños cambios en nuestros procesos mentales y emocionales, que van a provocar unos resultados espectaculares, que como consecuencia van a mejorar nuestra autoimagen, van a influenciar en los demás y por añadidura nos van a generar una retroalimentación muy positiva. Con todo ello, nuestra autoestima aumentará y se hará coherente con nuestra Marca personal.

Pero vamos a centrar un poco más la cuestión, la autoestima no es más que un sentido personal de satisfacción que viene a reconocer y apreciar nuestro propio valor, es decir, se trata de amarnos más a nosotros mismos, y para ello no hay que caer en la comparación, ni en la competición con nadie.  No os parece que a todos nos debería dejar más tranquilos mental y emocionalmente, entender que con tan solo cambiar ciertos hábitos y acciones podemos  recuperar, aumentar y elevar muchísimo nuestra autoestima.

El objetivo fundamental para mejorar la autoestima está en cambiar la representación interna, el modo en que interpretamos nuestra vida y que condiciona nuestras experiencias subjetivas y modificar el significado que damos a los estímulos que recibimos y por tanto cómo generamos las emociones que nos lleven a acciones, que provoquen resultados más significativos. Para ello, podemos poner en práctica algunas claves:

  1. No te machaques: haz un pacto con juez interno, ese ser autoexigente que se sitúa en tu ego y que es insaciable. Convivamos con nuestras virtudes y nuestros defectos y no tendamos hacia la perfección, que no solo no existe, sino que es perniciosa.
  2. Piensa en positivo: cambia tus pensamientos y modifica el “debo” por el “quiero” y el “no puedo” por el “voy a conseguirlo”.
  3. No busques la aprobación de los demás: no te compares, céntrate en ti y en tu vida; ofrece tu opinión de forma asertiva y con ella ayudarás a los demás.
  4. Acéptate y autoafírmate: deja atrás la culpabilidad, perdónate y date permiso para seguir avanzando, queriéndote y aceptándote.
  5. Reconoce tus logros: valora lo que has conseguido y ponte objetivos que puedas seguir cumpliendo para continuar afirmándote.
  6. Hazte feliz: regálate tiempo para realizar actividades que te satisfagan, es seguramente la mejor forma de conocerte y desarrollar tus potencialidades.
  7. Haz todo lo anterior: ponte en serio, genera el hábito repitiendo en tu vida las claves anteriores y…

…estas claves se resumen en una fundamental, APRENDE A AMARTE, y eso no es egoísmo, es justo lo contrario, es la mejor manera de amar a los demás, si te quieres a ti mismo, de verdad, será capaz de dar amor abundante a los demás.

Y esto ya te lo dirijo a ti, sí, sí a ti, no miras a los lados, sí a ti, a partir de ahora di: “antes tenía una autoestima baja, ahora que me quiero como me merezco, mi autoestima está a la altura de mi persona”

EMPRENDIMIENTO Y MARCA PERSONAL

Te agradezco mucho que me dediques para de tu tiempo, espero con mi contenido compensarte adecuadamente. La última vez que nos vimos hablaba de cómo el emprendedor es la única persona que es capaz de asumir la incertidumbre de un proyecto y ese es uno de sus méritos, aparte de ser un visionario y estar enamorado de su idea emprendedora. Igualmente te ofrecía las 7 claves para conseguir el éxito empresarial, entendiendo éxito simplemente por la consecución de los objetivos que empresarialmente te propongas.

Me parece evidente que el emprendimiento tiene asociado un valor fundamental que es la MARCA PERSONAL. Etimológicamente MARCA está relacionada con HUELLA, es decir la señal que dejamos en los demás. Es ineludible, por tanto, tener una Marca Personal, todos la tenemos, todos en nuestras relaciones dejamos una huella, una señal y, claro está, tenemos que gestionar qué percepción queremos dejar en los demás, para así mejorar las relaciones interpersonales y obtener beneficios indudables en las relaciones empresariales y comerciales. La Marca Personal puede ayudar y complementar mucho a la Marca comercial de nuestros productos o servicios como emprendedores. Todos somos profesionales que vendemos productos o servicios y eso que vendemos tiene que tener una marca que debemos gestionar.

La Marca Personal tiene que ser  coherente con tu misión y con tu visión personal, y estar alineada con tus objetivos, con lo que eres, lo que quieres, lo que te distingue, dónde te encuentras y hacia dónde quieres ir, cómo quieres ser visto por ti y por los demás y claro cómo lo vas a comunicar.

Con tu Marca, con la huella que dejas en los demás, tienes que posicionarte, obtener RE-CO-NO-cimiento, es decir cimentas tres beneficios claros Relevancia (ser útil), Confianza (ser fiable) y Notoriedad (ser conocido) que van a soportar tu estructura personal, tu SER. Por tanto, la Marca se trabaja, se diseña, se crea con características tangibles, físicas, como la imagen que te identifica, que tiene su impacto principalmente en la parte racional de los que rodean y con características intangibles, aquellas que se acercan a la parte emocional de tu audiencia, de forma que los resultados que obtienes están claramente condicionados por la identidad emocional que generas.

Por tanto se puede diseñar un plan estratégico de Marca Personal para que un grupo específico de personas te conozcan, y te RE-CO-NOzcan como una personal valiosa y fiable y de esa forma aumentas las posibilidades de ser elegido.

Las relaciones laborales han variado, todos somos “neoprofesionales”, empleados o desempleados, por cuenta propia o por cuenta ajena y por tanto la definición de nuestra Marca Personal, se puede abordar en modo  “proyecto”, es decir a partir de la definición de una serie de objetivos acotados en el tiempo y que para su consecución hay que realizar la gestión adecuada de una serie de procesos. De esa forma, tu Marca Personal será el resultado de las acciones que has acometido de manera planificada para definirte como PERSONA, y ello exige estructurarlo y gestionarlo convenientemente.

Se trata por tanto de realizar una planificación que implique el análisis, el diagnóstico de la situación de partida y hacia dónde quiero ir, la definición de los objetivos de Marca y estableciendo la estrategia necesaria para conseguirlos. Una vez diseñado el Plan Estratégico Personal, hay que comenzar a ejecutarlo y de forma simultánea realizar el seguimiento y control de su desarrollo para estimar cuánto de cerca se está respecto a lo planificado y así ir garantizando acercarnos hacia el punto de destino definido en el plan.

Lo importante es que cuando hallas definido tu Marca Personal, es decir la huella que quieres que quede de tu producto y la forma de cómo ofreces beneficio, hay que hacerlo de forma eficaz, ofreciéndolo de forma diferente a cómo lo hace tu competencia. La clave está en enamorar, entrar en la mente de tu audiencia, diferenciándote del resto, influenciando en ellos para poder ser el elegido.

Los puntos principales son, no vender, sino llegar a enamorar, no a la mente consciente, sino al inconsciente (88% de la mente de las personas). No se trata de sólo hablar con palabras, sino dirigirte a todos los sentidos de tu audiencia, de tu público, alterando e influyendo, no con mensajes únicos, sino dirigidos a la mente del que tienes enfrente. Estoy hablando en definitiva de la Neuroinfluencia. Tu Marca Personal se dirige a las emociones de tu audiencia, generando estados emocionales que van a determinar tus resultados.

Y como me has oído en otras ocasiones si los resultados que obtienes no son los que esperas, no te enfoques en esos resultados, sino en la forma que tienes, es decir en las acciones necesarias, para modificarlos. No te puedo garantizar que alcances los resultados que esperas, lo que sí te aseguro es que, con otras acciones, éstos serán diferentes.

 

“MADRE NO HAY MÁS QUE UNA Y COMO LA MÍA NINGUNA”

“Madre, la palabra más bella pronunciada por el ser humano”. Khalil Gibran

Si el día 8 de marzo me atreví a dedicar una entrada de este blog a la MUJER, no me podría perdonar no dedicar, llegado el primer domingo de mayo, una entrada a la MADRE. Parece que no existe un consenso común en cuanto al día de celebración, que es diferente en según qué país, aunque lo que sí existe es la idea de que sea el día que sea, hay que dedicar un día del año oficialmente a la madre.

Si ya es difícil ser mujer, imagínate ser madre; a todos los roles, a todas las exigencias, a todas las expectativas creadas en torno a ser mujer le sumas las correspondientes a ser madre. Es como tener la sensación de querer abarcarlo todo y no llegar a nada.

Pero antes de seguir, me parece que lo más justo es agradecer a quien me dió la vida, y poder felicitarme porque todavía puedo disfrutar de ella y seguir recibiendo su sonrisa, porque “madre no hay más que una y como la mía ninguna”.

Para mí es muy tranquilizador y me da mucha paz interior considerar que el AMOR es un estado natural, mental y emocional de las personas, así que por un lado, considero que es de admirar la abnegación y la entrega de las madres y por otro lado, me da una enorme envidia – pero envidia de la sana, ya que el estado natural de las madres se soporta en el amor.

Aunque claro, no es tan fácil, este año el calendario ha querido que coincidan el día de la madre y el día del trabajo, como haciendo una asociación que se hace complicada. Parece que el calendario quiere destacar ese dilema cada vez más difícil al que han de enfrentarse las mujeres abocadas a escoger entre dar satisfacción a su anhelo de engendrar vida, tan legítimo como inherente a su naturaleza femenina, y mantener intactas sus opciones en el mercado laboral exigente. Es curioso que se ha pasado de entender que para la mujer los hijos eran una imposición, una obligación, a la consideración de casi un lujo, aplazando en el tiempo su “encargo” hasta que se entiende que existe cierta seguridad laboral, cosa que cada vez es menos cierta.

¿No será que esta sociedad está equivocando el planteamiento y en lugar de apostar firmemente por la maternidad, y por tanto por la evolución y el desarrollo, lo hace por los intereses económicos y cortoplacistas del progreso profesional de la mujer?.  Entiendo que es mucho más equilibrado que se protejan ambos derechos y se pongan a servirse mutuamente, me parece mucho más esperanzador tener una sociedad de madres y de profesionales a la vez, para las que tenemos todos la obligación de favorecer y cuidar, entendiendo que para la sociedad desarrollada que queremos, tenemos que valorar el tesoro demográfico, el tesoro económico y el tesoro humano que suponen los hijos. Parece fácil y en otros países de nuestro entorno geográfico se está haciendo, compatibilizando y favoreciendo la maternidad sin menoscabo del desarrollo profesional de la mujer. Ya que en esos países está funcionando, se trata tan solo de copiar esos modelos y seguro que aquí nos funcionará igualmente.

Pero bueno, hoy quiero hablar de la MADRE, de su amor incondicional y de cómo participan en el proceso de la vida, con total humildad y sigilo y de forma comprometida, sin pedir nada a cambio, bueno a veces, quizás algo de correspondencia.

Hoy quiero expresar ese agradecimiento y la suerte de estar rodeado de madres y por tanto, sentir de ellas, aprender de ellas, ese estado natural que cuanto más se da más se tiene que es el AMOR.

Si queremos garantizar resultados excelentes, lo más inmediato es modelar cómo lo hacen las personas excelentes. Yo propongo hacer lo que hacen fisiológicamente las madres; para aumentar la capacidad de sentir amor  generan la hormona del amor, la oxitocina, que es la responsable del vínculo afectivo y poderoso que siente una madre por su hijo. Amar produce amor. La oxitocina es la expresión bioquímica de la experiencia del amor, de la unión y la confianza; está ligada al bienestar, el sistema endocrino genera esta sustancia en las interacciones de afecto positivo. Está presente en todos los actos de amor; cuando tenemos un orgasmo, cuando compartimos comida, cuando abrazamos, cuando mantenemos contacto, cuando nos sentimos tranquilos, cuando nos miramos profundamente a los ojos, cuando sentimos que formamos parte de algo. La buena noticia es que todo eso lo podemos reproducir y adaptarlo a nuestros esquemas mentales y emocionales.

Y lo mejor y otro motivo de agradecimiento a nuestras madres es que, de entre las múltiples capacidades heredadas de las madres hay una que destaca sobre las demás y es que nos han enseñado a querer. El amor materno es el modelo que desarrollamos a lo largo de la vida en las relaciones que establecemos, es nuestro principal estilo afectivo.

Así que de nuevo muchas gracias MADRE por haberme enseñado a AMAR.

FELICIDAD Y EMPRENDIMIENTO

Antes que nada quiero agradecerte que sigas dedicándome parte de tu tiempo, muchas gracias por ello. La última vez que nos vimos te hablé de la felicidad y cómo podemos reprogramar el cerebro para ser feliz. Te decía que,  como casi todo, es cuestión de aprendizaje, de constancia y esfuerzo y con ejercicios muy fáciles se puede trabajar para conseguir cambiar el cerebro desde nuestra coherencia, es decir desde el alineamiento de pensamiento, sentimiento, lenguaje y acción.

Te decía que la buena noticia es que es posible reprogramar el cerebro y que la felicidad está en el propio desarrollo de nuestro cerebro, que cuantas más cosas hagamos que nos gusten más circuitos neuronales de placer y de alegría vamos a desarrollar y por tanto nos acercaremos a la felicidad, mejorando la capacidad intelectual, la motivación, potenciando la creatividad y aumentando la empatía y el interés por el mundo, siendo todo esto muy beneficioso para nosotros mismos y para la relación con los demás, en nuestra vida personal y profesional.

En esa línea delgada entre lo personal y lo profesional, hoy quiero llevarme esta reflexión al mundo del emprendimiento, me parece evidente que los resultados profesionales que obtengo estarán relacionados con el estado mental con los que los afronte.

Yo tengo claro que, si no el presente, el futuro inmediato va a ser una sociedad de emprendedores; el emprendedor normalmente trabaja asumiendo la incertidumbre/riesgo que el resto no está dispuesto a asumir, para desarrollar procesos que conducen a la obtención de un producto, servicio o resultado, en definitiva se orientan a la satisfacción de su cliente, ofreciendo valor y satisfaciendo necesidades. Incluso si me apuras, la tendencia es la de ser “emprendedores por cuenta ajena”, es decir, aquellos técnicos que le digan a su jefe, que quieren trabajar por objetivos y se conviertan en emprendedores en su propio puesto de trabajo.

En las actividades productivas hay tres tipos de figuras reconocidas:

  • Los Técnicos, que son los que conocen la disciplina, la tecnología del área de aplicación de que se trate.
  • Los Directivos que fundamentalmente se dedican a organizar y gestionar a los técnicos y los recursos necesarios.
  • Los emprendedores/empresarios que son los visionarios, los que sueñan con una idea, se enamoran de ella, y luchan por ella asumiendo la incertidumbre y el riesgo que el resto de figuras no están dispuestos a asumir.

Y qué ocurre, que el sistema educativo en España, prepara y prepara normalmente muy bien a los técnicos, a veces si tienes suerte incluso te preparan para ser directivo (escuelas de negocio, etc.) pero lo que está claro es que no se enseña en ningún sitio a ser emprendedor, como mucho igual se aprende en la calle.

Y como el emprendedor se hace en la calle, tiene que soportar un proceso en tres niveles secuenciados:

  1. Visibilidad – hacerse visible, convertirse en referencia en su sector.
  2. Credibilidad – generar confianza en posibles clientes y fidelizarlos.
  3. Rentabilidad – que es la consecuencia de los niveles anteriores.

Hay una ley de proceso universal que es la ley de CAUSA-EFECTO, se trata de trabajar activando la CAUSA y como consecuencia y de forma natural se obtiene un EFECTO en forma de resultado. En los procesos de emprendimiento, activar la causa implica trabajar en las necesidades de los clientes, en definitiva, servir a los demás. Eso traerá como consecuencia una serie de efectos en forma de resultados, que es el que provoca que nos acerquemos a lo que denomino el trabajo perfecto, que es aquel que no cuesta trabajo hacerlo, porque reúne 5 características:

  • Que financie nuestro estilo de vida.
  • Que nos haga crecer personalmente.
  • Que nos haga ser mejores profesionalmente.
  • Que ofrezca un sentido de contribución a los demás.
  • Que nos guste.

De esta forma nos estaremos acercando al éxito empresarial, entendido como la consecución de los objetivos planteados, porque como digo habitualmente, cuando se obtienen los objetivos que te propones, obtienes éxito, si no lo que obtienes es experiencia.

Y para conseguir éxito empresarial, quizás lo más fácil e inmediato sea fijarnos en cómo lo hacen los emprendedores de reconocido prestigio y si analizamos sus hábitos y los modelamos o reproducimos, adaptándolos a nuestros esquemas mentales, probablemente obtengamos resultados similares a los que ellos obtienen. Del análisis de esos hábitos extraigo una serie de puntos que conducen al éxito y que os presento en forma de estas  7 claves:

  1. Esfuérzate

Esfuerzo, esfuerzo y, si falta algo, un poco más de esfuerzo. Es una de las claves fundamentales. Si quieres ser emprendedor debes ceñirte a esta máxima. Decía Edison que el éxito es un 1 % de Inspiración y un 99% de Transpiración – esfuerzo. Para ser bueno, tienes que practicar, practicar, practicar,…

  1. Enfócate

Los grandes emprendedores no se angustian ni se pasan el día preguntándose si será o no posible. Tienen fe y centran sus esfuerzos -todos sus esfuerzos- en la consecución del objetivo marcado. No perder el foco y replantearse el proyecto ante las dificultades -enfrentándose a ellas sin cuestionarlo todo.

  1. Sé proactivo. Visualiza el futuro

Los emprendedores de éxito son capaces de visualizar el futuro, de ver más allá y anticiparse y preparase para ello. No esperan a que ocurran las cosas sino que crean las circunstancias para hacer que las cosas pasen.

  1. Sé flexible

Se hace necesario trabajar en entornos de incertidumbre e inseguridad y para ello hay que tener una alta capacidad de adaptación y respuesta a los cambios, creando las opciones necesarias para que se conviertan en oportunidades.

  1. Sé innovador

En esta situación de continua exigencia, tienes que abrazar la innovación para ponerla al servicio de tus objetivos, rodeándote del  mejor equipo, los mejores técnicos y directivos, en un proceso de mejora continua desde el aprendizaje.

  1. Sé un líder

Los líderes son aquellas personas que comprenden para ser comprendidos y  crean un mundo al que el resto quiere pertenecer, siendo reconocidos y referentes en su cargo por sus seguidores.

  1. Apasiónate

Si, como veíamos en el primer hábito, el esfuerzo es fundamental, la pasión es su gasolina. Si haces de tu trabajo tu pasión tienes mucho terreno ganado. Si el servicio que prestas lo haces desde el amor, estás claramente activando la causa que te va a traer un efecto.

En definitiva y como decía Steve Jobs, “cuando alguien ama lo que hace, se nota; cuando no amas lo que haces, se nota aún más”

COHERENCIA Y FELICIDAD

Comienzo agradeciéndote que me dediques un ratito de tu tiempo. En la última entrada  de este blog hablé de coherencia como esa capacidad de mantener alineado en la misma dirección, pensamiento, sentimiento, lenguaje y acción. Resulta que se ha demostrado que la actividad mental cambia el cerebro, lo que pensamos, sentimos, hacemos y decimos cambia nuestro cerebro. Parece por tanto que nuestra coherencia nos llevará a hacia un cerebro coherente.

Recordad lo que decía Santiago Ramón y Cajal a principios del siglo XX, “el ser humano puede ser el escultor de su propio cerebro si se lo propone”, pues aquello que no era más que una hipótesis, en la actualidad se ha confirmado gracias a los avances de la neurociencia y al desarrollo del concepto de la neuroplasticidad, según el cual el cerebro está cambiando continuamente y variando de forma constante los procesos, creando nuevas neuronas, creando nuevas conexiones entre las neuronas, activando y reactivando circuitos neuronales, e incluso eliminando circuitos y conexiones neuronales.

¿Sabéis la buena noticia? El cerebro se puede reprogramar para ser feliz. Nosotros podemos poner de nuestra parte para que los circuitos cerebrales de la felicidad se activen, y así, sentirnos bien. Incluso con nuestros pensamientos y sentimientos podemos modificar nuestro cerebro, disminuyendo en él lo que nos hace infelices y aumentando lo que nos hace felices. Por tanto, más allá de la genética e incluso de las condiciones culturales y sociales, podemos ser más felices de lo que somos, si nos lo proponemos. Como casi todo es cuestión de aprendizaje, se puede lograr con ejercicios, constancia y disciplina.

La felicidad está relacionada con el sentido de la vida, el logro de las metas y los objetivos y la satisfacción personal, se trata de un estado desde el que vivir la vida.

Por tanto, se trata de ser consciente de lo que nos hace felices y de lo que nos impide serlo y a partir de ahí aprender a controlar nuestro cerebro aprovechando esa capacidad de neuroplasticidad del cerebro, reprogramándolo en nuestro propio beneficio. Para conseguir los resultados apetecibles, hay que trabajar de forma continua y con esfuerzo, en tres niveles diferentes:

  • Desarrollo cognitivo: se trata de trabajar en el pensamiento, en los procesos que hacen que los pensamientos se alíen con nosotros y para ello hay que hacer ejercicios sencillos que provoquen que nuestros pensamientos sean ricos y generen acciones ricas que sin duda van a llevar a resultados ricos. Vamos a reconocer los pensamientos negativos y vamos a sustituirlos por pensamientos positivos, que son los que provocan soluciones y bienestar. Ejercicios tan fáciles como recordar las experiencias positivas, las que nos produjeron bienestar, tener ilusiones, agradecer, evitar la queja, o simplemente respirar diafragmáticamente, para poner en marcha el sistema parasimpático y evitar el estrés que nos permita tomar decisiones desde la tranquilidad.

 

  • Desarrollo emocional: se trata de trabajar los sentimientos, reconocer las emociones propias y las de los demás, para desde el autoconocimiento desarrollar la capacidad de autocontrol de las emociones. Con ello generamos motivación y optimismo, por tanto estamos creando sentimientos positivos. Al controlar las emociones permitimos modificar las negativas, las que nos producen resultados no adecuados, por emociones positivas, es decir las que nos llevan a acciones que provocan resultados deseados. De esta forma estamos creando y ampliando redes neurales desde esas emociones positivas y suprimimos las redes que se desarrollan desde las emociones negativas. Los ejercicios son fáciles, reconocer las emociones y aquellas que no nos ayudan modificarlas por las que se alían con los resultados que esperamos.

 

  • Desarrollo conductual: se trata de trabajar en las acciones, en aquellas acciones que hacen que consigamos los resultados que nos proponemos, para ello hay que actuar queriéndose, mimándose, disfrutando de cada momento y haciendo de forma congruente con tu ser declarado. Si pasamos muchas horas al día con nosotros mismos, por qué no querernos algo más y cuánto más tiempo dediquemos al día a hacer cosas que nos gustan, más circuitos cerebrales de placer y alegría vamos a activar.

En definitiva, para reprogramar nuestro cerebro para ser feliz vamos a desarrollar la corteza prefrontal, la buena noticia es que es posible y con perseverancia y esfuerzo, se puede aprender a modificarlo, por tanto la felicidad como estado mental está en el propio desarrollo de nuestro cerebro, y nos proporciona mejora de la capacidad intelectual, de la motivación, potencia la creatividad y aumenta la empatía y el interés por el mundo, siendo muy beneficiosa para nosotros mismos y para la relación con los demás.

MUJER Y COHERENCIA

De nuevo y antes de comenzar quiero agradecerte la atención que me prestas y el tiempo que me dedicas. En la última entrada mostré la admiración y el respeto a la MUJER, a la mujer en sus diferentes roles, que participa con su ejemplo en todos los ámbitos de la vida, que genera aportación, conciliación, flexibilidad y contribución.

Si continuo con la reflexión, y si acordamos que ya se ha conseguido la igualdad, aunque sea a nivel legal, y aunque siga quedando mucho camino por recorrer, me planteo si no sería el momento, de nuevo, de volver a marcar diferencias, porque las diferencias entre mujeres y hombres son evidentes (afortunadamente),  por fuera y por dentro y porque al menos yo he aprendido que la diferencia enriquece y provoca exclusividad y en ese momento no conformándote con la igualdad, te permites incluso la posibilidad, no de ser igual sino, de ser mejor. Y por qué no mostrarte tal como eres, sacando partido a lo que significa ser mujer, con tu feminidad, siendo coherente con tu propio ser.

Traigo el concepto de coherencia de forma interesada, hoy quiero hablar de ella, porque yo la concibo como esa capacidad de alinear pensamiento, sentimiento, lenguaje y acción. Tengo la impresión (y esta es mi historia) de que tú mujer, si dejas atrás tu falta de confianza y te valoras por lo que eres, el mundo y la sociedad va a ganar mucho; pienso que la primera clave del cambio que puedes provocar en el mundo, está en que alinees tu pensamiento, con lo que sientes y que seas capaz de expresarlo y actuar en consecuencia.

Como he mencionado en otras ocasiones, el cerebro es un experto en eficiencia, genera conexiones neurológicas predeterminadas para simplificar su tarea y tener respuestas inmediatas a las situaciones que se plantean; de alguna manera genera hábitos en nuestra forma de pensar, sentir, decir y actuar, o sea en nuestra coherencia. Pero llegado este momento, entiendo que puedo extender la reflexión además de a la mujer, al hombre, situándome de nuevo en un plano de igualdad y entreviendo que otra  clave fundamental para el cambio personal es ir más allá, incluso desafiar a tu propia coherencia y permitirte ser insolente con tu coherencia de tu ser, para así ampliar tus opciones, que te van a ofrecer nuevas oportunidades.

Si bien es un logro ser coherentes, me planteo un paso más, si seguimos siendo coherentes con lo que somos, no cambiamos. Si somos atrevidos y nos desafiamos y comenzamos a ser coherentes, no con lo que somos sino, con lo que podemos ser y para ello con lo que declaramos ser, estamos facilitando el cambio.

Por tanto propongo diseñar tu camino desde una actitud de búsqueda, hasta encontrar tu coherencia y que ese no sea el final, sino que sigas avanzando más allá desafiando a tu propia coherencia, trabajando desde lo que puedes llegar a ser, para que la curiosidad se transforme en aprendizaje y te permita tener más posibilidades de elección y facilites tu cambio.

Desde esa elección más amplia que acabas de concederte, te permites quererte más, gestionar mejor tus prioridades, atender más a lo que necesitas, desterrar la conjugación de “tengo que” o “debo” es decir de la imposición no voluntaria y empezar a practicar el “yo quiero” y el “yo necesito”, y así sentirte más libre y proyectarte a la acción. Con esas pequeñas correcciones del lenguaje, condicionas tus sentimientos, y como consecuencia tus pensamientos y evidentemente las acciones que vayas a acometer, en definitiva, tu propia coherencia.

Es muy sano y liberador practicar la coherencia incoherente.

Si utilizamos estas estrategias,  desafiamos a nuestra  forma automática de pensar y podemos percibir que está en nuestras manos que las cosas cambien, que podemos llegar a tener más posibilidades de control sobre nuestra vida, que lo que realmente creemos.

 

PODER INTERIOR vs MUJER

Hoy dedico esta entrada del blog a la MUJER. Antes que nada, quiero agradecerte que sigas dedicándome una parte de tu tiempo. Desde principios del siglo XX, existe el convenio de celebrar el Día de la MUJER, y tras pasar por varias fechas en el calendario se ha establecido que el día 8 de marzo sea el día para materializar los derechos de la mujer en el mundo.

Marie Curie dijo “Nunca he creído que por ser mujer deba tener tratos especiales, de creerlo estaría reconociendo que soy inferior a los hombres, y no soy inferior a ninguno de ellos”. Bueno, esta es una visión y una forma de darle significado a la realidad de que incluso hoy día aun se tenga que estar luchando por la igualdad. Otra visión es la que propugna que lo que no se dice, no existe o no se ve y por eso lo del lenguaje no sexista, vosotros y vosotras, todos y todas, soñadores y soñadoras, … ; en definitiva no deja de ser otro significado personal a esa realidad controvertida.

El martes día 8 de marzo hablando del tema, mi hijo pequeño me preguntó, desde la inocencia propia del que no tiene prejuicios: “y papá ¿para cuándo el día del hombre?”. Yo le comenté que el día 8 nos acordábamos especialmente de las mujeres, pero que había que acordarse de ellas todos los días y probablemente igual con los hombres. A él le satisfizo la explicación porque le dije si acaso él no se acordaba todos los días de su mamá, sus abuelas, sus titas, sus primas o incluso sus “novias”.

Reflexionando sobre el tema, y al margen de generar controversias respecto a la necesidad o no de seguir teniendo un día que nos recuerde los derechos de la mujer, lo que sí me parece irrenunciable es dedicar cada día un rato a cada una de nuestras mujeres, al agradecimiento a ellas, sobre todo los que tenemos la suerte de tenerlas para podérselo agradecer directamente. Por eso esta entrada se la quiero dedicar a todas las mujeres que están presentes en mi vida, y ellas saben a quienes me refiero…

En el proceso de la vida vosotras, las mujeres, tenéis ese rol que lleváis con total humildad que es participar de forma comprometida en él, los hombres tan solo nos involucramos un poquito en ese proceso, pero vosotras dais la vida, dais ternura, paz y alegría, y lo aceptáis sin pedir nada a cambio, acompañáis y dejáis crecer, y como esa capacidad no la tenemos los hombres, eso, precisamente eso os hace únicas y diferentes. Por ello, el agradecimiento concreto y directo a vuestra condición de mujer, mi admiración más incondicional:

  • Te doy las gracias, mujer-madre que me has dado la vida, arriesgando la tuya y desgajándome como parte de ti, te agradezco tu luz, tu guía, tu acompañamiento, tu referencia,…
  • Te doy las gracias, mujer-esposa que me complementas, que me hace mejor, que das la vida por mis hijos, te agradezco tu sonrisa, que compartas todo conmigo, que estés dispuesta para tu familia, …
  • Te doy las gracias, mujer-hermana que me haces sentir familia y te agradezco tu sensibilidad, tu entrega, tu constancia, tu generosidad,…
  • Te doy las gracias, mujer-amiga que compartes tus inquietudes conmigo y que le das crédito a mis palabras, te agradezco tu sinceridad, tu apertura, tu disposición,…
  • Te doy las gracias, mujer-trabajadora que participas con tu ejemplo en todos los ámbitos de la vida, te agradezco tu aportación, tu conciliación, tu flexibilidad, …
  • Te doy las gracias mujer por el hecho de ser MUJER!

Pero no sólo basta agradecer, yo te deseo, mujer,  que este agradecimiento se convierta en compromiso de incrementar tu dignidad, tu libertad y el reconocimiento a tu contribución, desde la admiración de la diferencia con el hombre.

Por todo ello os deseo (y así le irá mejor al mundo y a los hombres) que sigáis explotando vuestro poder interior, y que para ello, desarrolléis tres claves, el querer para aumentar vuestra motivación, el creer trabajando vuestro sistema de creencias y el saber hacer  demostrando al mundo vuestra capacidad, vuestra actitud para poneros en acción. Deseo que os encontréis con vosotras mismas, con lo mejor de vosotras y no tengáis miedo, seguid avanzando, seguid dando vida, rebosando amor, pero para ello cuidaros, quereros para seguir dando amor, creed en vosotras para seguir dando ejemplo y continuad con vuestra actitud, haciendo,  porque así os seguiremos con admiración.

No deseo que tengáis más poder sobre los hombres, sino que tengáis más poder sobre vosotras mismas y así al mundo (y a los hombres nos irá mucho mejor!.