MARCA PERSONAL Y VENTAS

Te agradezco mucho que me sigas dedicando tu tiempo, espero  compensarte adecuadamente con el contenido que te ofrezco. El último día asociaba el concepto de Autoestima a la de Marca Personal. Te decía que ese conjunto de creencias, de percepciones, de pensamientos acerca de tí mismo, configuran tu Autoestima, que tiene que ser coherente con tu Marca Personal, estando alineada con tus objetivos, a partir de lo que eres, de tu declaración de lo que quieres ser, tu Misión, y de cómo quieres ser visto, tu Visión.

Insisto en lo que ya te dije, todos tenemos una marca personal, todos vamos dejando una huella en la relación con los demás y eso es ineludible, pero si queremos ganar influencia en nuestras relaciones, tenemos que hacer una gestión adecuada de esa Marca, para garantizar que con ella conseguimos los resultados que nos proponemos.

Tu Marca Personal indudablemente puede ayudar y complementar mucho a tu Marca Profesional, la huella que dejan los productos o servicios que ofreces. Porque lo que está claro que en la situación actual y al margen de la relación laboral que tengamos en nuestra empresa, nos tenemos que comportar como profesionales que ofrecen productos o servicios y nuestros clientes finales o a nuestra empresa, por lo que estamos continuamente ofreciendo emprendimiento. Es decir, iniciativas continuas para superar situaciones estancadas.

La palabra emprendimiento proviene del francés entrepreneur (pionero), y se refiere a la persona que inicia una nueva empresa o proyecto, término que después se ha aplicado a empresarios que fueron innovadores o agregaban valor a un producto o proceso ya existente y asumían el riesgo de ese proceso. Pero hoy en día el término se ha abierto aun más y el emprendimiento se concibe como la capacidad de una persona para hacer un esfuerzo adicional por alcanzar una meta u objetivo, sea profesional, empresario, empleado por cuenta ajeno o incluso desempleado (recuerda que el desempleado no es más que aquel profesional que actualmente ha perdido a su cliente o clientes).

Por tanto si todos estamos emprendiendo, de una forma u otra, y todos tenemos Marca Personal, de una forma y otra, se trata de alinear la huella que dejamos con el esfuerzo que realizamos para alcanzar nuestros objetivos, es decir coordinar nuestra capacidad de emprendimiento con nuestra marca personal.

Pero en la situación actual, hay una variable más y es la VENTA; si bien hasta ahora la ecuación había sido:

TALENTO    +    VENTA   =    ÉXITO

Las relaciones económicas han variado, las relaciones laborales están continuamente variando y la ecuación también ha cambiado de forma que ahora es la siguiente:

 

TALENTO    X    VENTA   =    ÉXITO

En definitiva, en la actualidad ha tomado un protagonismo fundamental la VENTA, de forma que para conseguir éxito no sólo se pone sobre la mesa el talento, como esa capacidad para desarrollar habilidades y aptitudes, sino que además  hay que abrazar al mundo de las ventas, hay que salir a la calle y tolerar la frustración al NO. Por lo que hay que desarrollar toda una serie de actitudes, que mejoran nuestra capacidad de emprendimiento, que generan nuestra Marca personal, cuya adecuada gestión provoca mayor eficacia en la consecución de nuestros objetivos y además que nos acercan a la necesidad de una venta eficiente.

De la misma forma que tu Marca Personal se dirige a las emociones de tu audiencia, la venta de tus productos o servicios debe ir dirigida igualmente a provocar beneficios a tus clientes. La venta es concebida como una transferencia de emociones, por lo que no se trata de vender sino de ser comprado por tu cliente y para ello tienes que enamorarlo. Está demostrado científicamente que la venta se realiza desde la emoción y se justifica posteriormente con la razón. En el proceso de venta nos dirigimos al sistema límbico, donde se gestionan las emociones, e incluso al cerebro reptiliano, al cerebro más primitivo, donde se dan respuestas inmediatas para huir del dolor y asociarse al placer.

En estas condiciones hay 4 fases genéricas en la venta y son las siguientes:

  1. Reconocer la necesidad: conocer cuál es la carencia, el dolor que tenemos que paliar con nuestro producto o servicio.
  2. Intensificar ese dolor: antes de solventar la necesidad, hay que intensificarla reconociendo los beneficios que podemos ofrecer.
  3. Resolver el dolor: una vez intensificado, hay que resolverlo pero inmediatamente…
  4. … asociar esa resolución a placer, a una emoción y generar con nuestro producto o servicio un estado emocional.

En cualquier caso, y como me has leído en otras ocasiones, si los resultados que obtienes no son los que esperas, no te enamores de esos resultados, sino que trabaja en el origen, en generar nuevos pensamientos, y a partir de ellos en nuevos sentimientos y emociones que te van a provocar acciones diferentes y sin duda resultados distintos.

Lo que te deseo es que los nuevos pensamientos te lleven a nuevos resultados, que  se acerquen mucho más a lo que tú esperas.

 

MARCA PERSONAL Y AUTOESTIMA

Te agradezco mucho que me dediques parte de tu tiempo, espero con mi contenido compensarte adecuadamente. El último día te hablaba de Marca Personal, de la huella, la señal que dejas en los demás. De cómo todos tenemos una marca personal, todos vamos dejando una huella en la relación con los demás y eso es ineludible, pero si queremos ganar influencia en nuestras relaciones, tenemos que hacer una gestión adecuada de esa Marca para garantizar que con ella conseguimos los resultados que nos proponemos.

La Marca Personal tiene que ser  coherente con tu misión y con tu visión personal, y estar alineada con tus objetivos, con lo que eres, lo que quieres, lo que te distingue, dónde te encuentras y hacia dónde quieres ir, cómo quieres ser visto por ti y por los demás y claro cómo lo vas a comunicar.

Pero esto qué implica, que tu conjunto de creencias, de percepciones, de pensamientos acerca de tí mismo, es decir tu AUTOESTIMA, tiene que ser coherente con tu Marca Personal. Nuestra Autoestima es la valoración que realizamos de nosotros mismos, en función de nuestras experiencias y claro está condicionada, no sólo por la imagen de nosotros mismos, nuestra autoimagen, sino también por cómo la proyectamos hacia los demás y consecuentemente el feedback que recibimos de ellos.

Vuelvo a utilizar la expresión que ya me has escuchado anteriormente, “la buena noticia es que …” podemos mejorar, aumentar nuestra Autoestima realizando pequeños cambios en nuestros procesos mentales y emocionales, que van a provocar unos resultados espectaculares, que como consecuencia van a mejorar nuestra autoimagen, van a influenciar en los demás y por añadidura nos van a generar una retroalimentación muy positiva. Con todo ello, nuestra autoestima aumentará y se hará coherente con nuestra Marca personal.

Pero vamos a centrar un poco más la cuestión, la autoestima no es más que un sentido personal de satisfacción que viene a reconocer y apreciar nuestro propio valor, es decir, se trata de amarnos más a nosotros mismos, y para ello no hay que caer en la comparación, ni en la competición con nadie.  No os parece que a todos nos debería dejar más tranquilos mental y emocionalmente, entender que con tan solo cambiar ciertos hábitos y acciones podemos  recuperar, aumentar y elevar muchísimo nuestra autoestima.

El objetivo fundamental para mejorar la autoestima está en cambiar la representación interna, el modo en que interpretamos nuestra vida y que condiciona nuestras experiencias subjetivas y modificar el significado que damos a los estímulos que recibimos y por tanto cómo generamos las emociones que nos lleven a acciones, que provoquen resultados más significativos. Para ello, podemos poner en práctica algunas claves:

  1. No te machaques: haz un pacto con juez interno, ese ser autoexigente que se sitúa en tu ego y que es insaciable. Convivamos con nuestras virtudes y nuestros defectos y no tendamos hacia la perfección, que no solo no existe, sino que es perniciosa.
  2. Piensa en positivo: cambia tus pensamientos y modifica el “debo” por el “quiero” y el “no puedo” por el “voy a conseguirlo”.
  3. No busques la aprobación de los demás: no te compares, céntrate en ti y en tu vida; ofrece tu opinión de forma asertiva y con ella ayudarás a los demás.
  4. Acéptate y autoafírmate: deja atrás la culpabilidad, perdónate y date permiso para seguir avanzando, queriéndote y aceptándote.
  5. Reconoce tus logros: valora lo que has conseguido y ponte objetivos que puedas seguir cumpliendo para continuar afirmándote.
  6. Hazte feliz: regálate tiempo para realizar actividades que te satisfagan, es seguramente la mejor forma de conocerte y desarrollar tus potencialidades.
  7. Haz todo lo anterior: ponte en serio, genera el hábito repitiendo en tu vida las claves anteriores y…

…estas claves se resumen en una fundamental, APRENDE A AMARTE, y eso no es egoísmo, es justo lo contrario, es la mejor manera de amar a los demás, si te quieres a ti mismo, de verdad, será capaz de dar amor abundante a los demás.

Y esto ya te lo dirijo a ti, sí, sí a ti, no miras a los lados, sí a ti, a partir de ahora di: “antes tenía una autoestima baja, ahora que me quiero como me merezco, mi autoestima está a la altura de mi persona”