EMPRENDIMIENTO Y MARCA PERSONAL

Te agradezco mucho que me dediques para de tu tiempo, espero con mi contenido compensarte adecuadamente. La última vez que nos vimos hablaba de cómo el emprendedor es la única persona que es capaz de asumir la incertidumbre de un proyecto y ese es uno de sus méritos, aparte de ser un visionario y estar enamorado de su idea emprendedora. Igualmente te ofrecía las 7 claves para conseguir el éxito empresarial, entendiendo éxito simplemente por la consecución de los objetivos que empresarialmente te propongas.

Me parece evidente que el emprendimiento tiene asociado un valor fundamental que es la MARCA PERSONAL. Etimológicamente MARCA está relacionada con HUELLA, es decir la señal que dejamos en los demás. Es ineludible, por tanto, tener una Marca Personal, todos la tenemos, todos en nuestras relaciones dejamos una huella, una señal y, claro está, tenemos que gestionar qué percepción queremos dejar en los demás, para así mejorar las relaciones interpersonales y obtener beneficios indudables en las relaciones empresariales y comerciales. La Marca Personal puede ayudar y complementar mucho a la Marca comercial de nuestros productos o servicios como emprendedores. Todos somos profesionales que vendemos productos o servicios y eso que vendemos tiene que tener una marca que debemos gestionar.

La Marca Personal tiene que ser  coherente con tu misión y con tu visión personal, y estar alineada con tus objetivos, con lo que eres, lo que quieres, lo que te distingue, dónde te encuentras y hacia dónde quieres ir, cómo quieres ser visto por ti y por los demás y claro cómo lo vas a comunicar.

Con tu Marca, con la huella que dejas en los demás, tienes que posicionarte, obtener RE-CO-NO-cimiento, es decir cimentas tres beneficios claros Relevancia (ser útil), Confianza (ser fiable) y Notoriedad (ser conocido) que van a soportar tu estructura personal, tu SER. Por tanto, la Marca se trabaja, se diseña, se crea con características tangibles, físicas, como la imagen que te identifica, que tiene su impacto principalmente en la parte racional de los que rodean y con características intangibles, aquellas que se acercan a la parte emocional de tu audiencia, de forma que los resultados que obtienes están claramente condicionados por la identidad emocional que generas.

Por tanto se puede diseñar un plan estratégico de Marca Personal para que un grupo específico de personas te conozcan, y te RE-CO-NOzcan como una personal valiosa y fiable y de esa forma aumentas las posibilidades de ser elegido.

Las relaciones laborales han variado, todos somos “neoprofesionales”, empleados o desempleados, por cuenta propia o por cuenta ajena y por tanto la definición de nuestra Marca Personal, se puede abordar en modo  “proyecto”, es decir a partir de la definición de una serie de objetivos acotados en el tiempo y que para su consecución hay que realizar la gestión adecuada de una serie de procesos. De esa forma, tu Marca Personal será el resultado de las acciones que has acometido de manera planificada para definirte como PERSONA, y ello exige estructurarlo y gestionarlo convenientemente.

Se trata por tanto de realizar una planificación que implique el análisis, el diagnóstico de la situación de partida y hacia dónde quiero ir, la definición de los objetivos de Marca y estableciendo la estrategia necesaria para conseguirlos. Una vez diseñado el Plan Estratégico Personal, hay que comenzar a ejecutarlo y de forma simultánea realizar el seguimiento y control de su desarrollo para estimar cuánto de cerca se está respecto a lo planificado y así ir garantizando acercarnos hacia el punto de destino definido en el plan.

Lo importante es que cuando hallas definido tu Marca Personal, es decir la huella que quieres que quede de tu producto y la forma de cómo ofreces beneficio, hay que hacerlo de forma eficaz, ofreciéndolo de forma diferente a cómo lo hace tu competencia. La clave está en enamorar, entrar en la mente de tu audiencia, diferenciándote del resto, influenciando en ellos para poder ser el elegido.

Los puntos principales son, no vender, sino llegar a enamorar, no a la mente consciente, sino al inconsciente (88% de la mente de las personas). No se trata de sólo hablar con palabras, sino dirigirte a todos los sentidos de tu audiencia, de tu público, alterando e influyendo, no con mensajes únicos, sino dirigidos a la mente del que tienes enfrente. Estoy hablando en definitiva de la Neuroinfluencia. Tu Marca Personal se dirige a las emociones de tu audiencia, generando estados emocionales que van a determinar tus resultados.

Y como me has oído en otras ocasiones si los resultados que obtienes no son los que esperas, no te enfoques en esos resultados, sino en la forma que tienes, es decir en las acciones necesarias, para modificarlos. No te puedo garantizar que alcances los resultados que esperas, lo que sí te aseguro es que, con otras acciones, éstos serán diferentes.

 

“MADRE NO HAY MÁS QUE UNA Y COMO LA MÍA NINGUNA”

“Madre, la palabra más bella pronunciada por el ser humano”. Khalil Gibran

Si el día 8 de marzo me atreví a dedicar una entrada de este blog a la MUJER, no me podría perdonar no dedicar, llegado el primer domingo de mayo, una entrada a la MADRE. Parece que no existe un consenso común en cuanto al día de celebración, que es diferente en según qué país, aunque lo que sí existe es la idea de que sea el día que sea, hay que dedicar un día del año oficialmente a la madre.

Si ya es difícil ser mujer, imagínate ser madre; a todos los roles, a todas las exigencias, a todas las expectativas creadas en torno a ser mujer le sumas las correspondientes a ser madre. Es como tener la sensación de querer abarcarlo todo y no llegar a nada.

Pero antes de seguir, me parece que lo más justo es agradecer a quien me dió la vida, y poder felicitarme porque todavía puedo disfrutar de ella y seguir recibiendo su sonrisa, porque “madre no hay más que una y como la mía ninguna”.

Para mí es muy tranquilizador y me da mucha paz interior considerar que el AMOR es un estado natural, mental y emocional de las personas, así que por un lado, considero que es de admirar la abnegación y la entrega de las madres y por otro lado, me da una enorme envidia – pero envidia de la sana, ya que el estado natural de las madres se soporta en el amor.

Aunque claro, no es tan fácil, este año el calendario ha querido que coincidan el día de la madre y el día del trabajo, como haciendo una asociación que se hace complicada. Parece que el calendario quiere destacar ese dilema cada vez más difícil al que han de enfrentarse las mujeres abocadas a escoger entre dar satisfacción a su anhelo de engendrar vida, tan legítimo como inherente a su naturaleza femenina, y mantener intactas sus opciones en el mercado laboral exigente. Es curioso que se ha pasado de entender que para la mujer los hijos eran una imposición, una obligación, a la consideración de casi un lujo, aplazando en el tiempo su “encargo” hasta que se entiende que existe cierta seguridad laboral, cosa que cada vez es menos cierta.

¿No será que esta sociedad está equivocando el planteamiento y en lugar de apostar firmemente por la maternidad, y por tanto por la evolución y el desarrollo, lo hace por los intereses económicos y cortoplacistas del progreso profesional de la mujer?.  Entiendo que es mucho más equilibrado que se protejan ambos derechos y se pongan a servirse mutuamente, me parece mucho más esperanzador tener una sociedad de madres y de profesionales a la vez, para las que tenemos todos la obligación de favorecer y cuidar, entendiendo que para la sociedad desarrollada que queremos, tenemos que valorar el tesoro demográfico, el tesoro económico y el tesoro humano que suponen los hijos. Parece fácil y en otros países de nuestro entorno geográfico se está haciendo, compatibilizando y favoreciendo la maternidad sin menoscabo del desarrollo profesional de la mujer. Ya que en esos países está funcionando, se trata tan solo de copiar esos modelos y seguro que aquí nos funcionará igualmente.

Pero bueno, hoy quiero hablar de la MADRE, de su amor incondicional y de cómo participan en el proceso de la vida, con total humildad y sigilo y de forma comprometida, sin pedir nada a cambio, bueno a veces, quizás algo de correspondencia.

Hoy quiero expresar ese agradecimiento y la suerte de estar rodeado de madres y por tanto, sentir de ellas, aprender de ellas, ese estado natural que cuanto más se da más se tiene que es el AMOR.

Si queremos garantizar resultados excelentes, lo más inmediato es modelar cómo lo hacen las personas excelentes. Yo propongo hacer lo que hacen fisiológicamente las madres; para aumentar la capacidad de sentir amor  generan la hormona del amor, la oxitocina, que es la responsable del vínculo afectivo y poderoso que siente una madre por su hijo. Amar produce amor. La oxitocina es la expresión bioquímica de la experiencia del amor, de la unión y la confianza; está ligada al bienestar, el sistema endocrino genera esta sustancia en las interacciones de afecto positivo. Está presente en todos los actos de amor; cuando tenemos un orgasmo, cuando compartimos comida, cuando abrazamos, cuando mantenemos contacto, cuando nos sentimos tranquilos, cuando nos miramos profundamente a los ojos, cuando sentimos que formamos parte de algo. La buena noticia es que todo eso lo podemos reproducir y adaptarlo a nuestros esquemas mentales y emocionales.

Y lo mejor y otro motivo de agradecimiento a nuestras madres es que, de entre las múltiples capacidades heredadas de las madres hay una que destaca sobre las demás y es que nos han enseñado a querer. El amor materno es el modelo que desarrollamos a lo largo de la vida en las relaciones que establecemos, es nuestro principal estilo afectivo.

Así que de nuevo muchas gracias MADRE por haberme enseñado a AMAR.