MUJER Y COHERENCIA

De nuevo y antes de comenzar quiero agradecerte la atención que me prestas y el tiempo que me dedicas. En la última entrada mostré la admiración y el respeto a la MUJER, a la mujer en sus diferentes roles, que participa con su ejemplo en todos los ámbitos de la vida, que genera aportación, conciliación, flexibilidad y contribución.

Si continuo con la reflexión, y si acordamos que ya se ha conseguido la igualdad, aunque sea a nivel legal, y aunque siga quedando mucho camino por recorrer, me planteo si no sería el momento, de nuevo, de volver a marcar diferencias, porque las diferencias entre mujeres y hombres son evidentes (afortunadamente),  por fuera y por dentro y porque al menos yo he aprendido que la diferencia enriquece y provoca exclusividad y en ese momento no conformándote con la igualdad, te permites incluso la posibilidad, no de ser igual sino, de ser mejor. Y por qué no mostrarte tal como eres, sacando partido a lo que significa ser mujer, con tu feminidad, siendo coherente con tu propio ser.

Traigo el concepto de coherencia de forma interesada, hoy quiero hablar de ella, porque yo la concibo como esa capacidad de alinear pensamiento, sentimiento, lenguaje y acción. Tengo la impresión (y esta es mi historia) de que tú mujer, si dejas atrás tu falta de confianza y te valoras por lo que eres, el mundo y la sociedad va a ganar mucho; pienso que la primera clave del cambio que puedes provocar en el mundo, está en que alinees tu pensamiento, con lo que sientes y que seas capaz de expresarlo y actuar en consecuencia.

Como he mencionado en otras ocasiones, el cerebro es un experto en eficiencia, genera conexiones neurológicas predeterminadas para simplificar su tarea y tener respuestas inmediatas a las situaciones que se plantean; de alguna manera genera hábitos en nuestra forma de pensar, sentir, decir y actuar, o sea en nuestra coherencia. Pero llegado este momento, entiendo que puedo extender la reflexión además de a la mujer, al hombre, situándome de nuevo en un plano de igualdad y entreviendo que otra  clave fundamental para el cambio personal es ir más allá, incluso desafiar a tu propia coherencia y permitirte ser insolente con tu coherencia de tu ser, para así ampliar tus opciones, que te van a ofrecer nuevas oportunidades.

Si bien es un logro ser coherentes, me planteo un paso más, si seguimos siendo coherentes con lo que somos, no cambiamos. Si somos atrevidos y nos desafiamos y comenzamos a ser coherentes, no con lo que somos sino, con lo que podemos ser y para ello con lo que declaramos ser, estamos facilitando el cambio.

Por tanto propongo diseñar tu camino desde una actitud de búsqueda, hasta encontrar tu coherencia y que ese no sea el final, sino que sigas avanzando más allá desafiando a tu propia coherencia, trabajando desde lo que puedes llegar a ser, para que la curiosidad se transforme en aprendizaje y te permita tener más posibilidades de elección y facilites tu cambio.

Desde esa elección más amplia que acabas de concederte, te permites quererte más, gestionar mejor tus prioridades, atender más a lo que necesitas, desterrar la conjugación de “tengo que” o “debo” es decir de la imposición no voluntaria y empezar a practicar el “yo quiero” y el “yo necesito”, y así sentirte más libre y proyectarte a la acción. Con esas pequeñas correcciones del lenguaje, condicionas tus sentimientos, y como consecuencia tus pensamientos y evidentemente las acciones que vayas a acometer, en definitiva, tu propia coherencia.

Es muy sano y liberador practicar la coherencia incoherente.

Si utilizamos estas estrategias,  desafiamos a nuestra  forma automática de pensar y podemos percibir que está en nuestras manos que las cosas cambien, que podemos llegar a tener más posibilidades de control sobre nuestra vida, que lo que realmente creemos.

 

PODER INTERIOR vs MUJER

Hoy dedico esta entrada del blog a la MUJER. Antes que nada, quiero agradecerte que sigas dedicándome una parte de tu tiempo. Desde principios del siglo XX, existe el convenio de celebrar el Día de la MUJER, y tras pasar por varias fechas en el calendario se ha establecido que el día 8 de marzo sea el día para materializar los derechos de la mujer en el mundo.

Marie Curie dijo “Nunca he creído que por ser mujer deba tener tratos especiales, de creerlo estaría reconociendo que soy inferior a los hombres, y no soy inferior a ninguno de ellos”. Bueno, esta es una visión y una forma de darle significado a la realidad de que incluso hoy día aun se tenga que estar luchando por la igualdad. Otra visión es la que propugna que lo que no se dice, no existe o no se ve y por eso lo del lenguaje no sexista, vosotros y vosotras, todos y todas, soñadores y soñadoras, … ; en definitiva no deja de ser otro significado personal a esa realidad controvertida.

El martes día 8 de marzo hablando del tema, mi hijo pequeño me preguntó, desde la inocencia propia del que no tiene prejuicios: “y papá ¿para cuándo el día del hombre?”. Yo le comenté que el día 8 nos acordábamos especialmente de las mujeres, pero que había que acordarse de ellas todos los días y probablemente igual con los hombres. A él le satisfizo la explicación porque le dije si acaso él no se acordaba todos los días de su mamá, sus abuelas, sus titas, sus primas o incluso sus “novias”.

Reflexionando sobre el tema, y al margen de generar controversias respecto a la necesidad o no de seguir teniendo un día que nos recuerde los derechos de la mujer, lo que sí me parece irrenunciable es dedicar cada día un rato a cada una de nuestras mujeres, al agradecimiento a ellas, sobre todo los que tenemos la suerte de tenerlas para podérselo agradecer directamente. Por eso esta entrada se la quiero dedicar a todas las mujeres que están presentes en mi vida, y ellas saben a quienes me refiero…

En el proceso de la vida vosotras, las mujeres, tenéis ese rol que lleváis con total humildad que es participar de forma comprometida en él, los hombres tan solo nos involucramos un poquito en ese proceso, pero vosotras dais la vida, dais ternura, paz y alegría, y lo aceptáis sin pedir nada a cambio, acompañáis y dejáis crecer, y como esa capacidad no la tenemos los hombres, eso, precisamente eso os hace únicas y diferentes. Por ello, el agradecimiento concreto y directo a vuestra condición de mujer, mi admiración más incondicional:

  • Te doy las gracias, mujer-madre que me has dado la vida, arriesgando la tuya y desgajándome como parte de ti, te agradezco tu luz, tu guía, tu acompañamiento, tu referencia,…
  • Te doy las gracias, mujer-esposa que me complementas, que me hace mejor, que das la vida por mis hijos, te agradezco tu sonrisa, que compartas todo conmigo, que estés dispuesta para tu familia, …
  • Te doy las gracias, mujer-hermana que me haces sentir familia y te agradezco tu sensibilidad, tu entrega, tu constancia, tu generosidad,…
  • Te doy las gracias, mujer-amiga que compartes tus inquietudes conmigo y que le das crédito a mis palabras, te agradezco tu sinceridad, tu apertura, tu disposición,…
  • Te doy las gracias, mujer-trabajadora que participas con tu ejemplo en todos los ámbitos de la vida, te agradezco tu aportación, tu conciliación, tu flexibilidad, …
  • Te doy las gracias mujer por el hecho de ser MUJER!

Pero no sólo basta agradecer, yo te deseo, mujer,  que este agradecimiento se convierta en compromiso de incrementar tu dignidad, tu libertad y el reconocimiento a tu contribución, desde la admiración de la diferencia con el hombre.

Por todo ello os deseo (y así le irá mejor al mundo y a los hombres) que sigáis explotando vuestro poder interior, y que para ello, desarrolléis tres claves, el querer para aumentar vuestra motivación, el creer trabajando vuestro sistema de creencias y el saber hacer  demostrando al mundo vuestra capacidad, vuestra actitud para poneros en acción. Deseo que os encontréis con vosotras mismas, con lo mejor de vosotras y no tengáis miedo, seguid avanzando, seguid dando vida, rebosando amor, pero para ello cuidaros, quereros para seguir dando amor, creed en vosotras para seguir dando ejemplo y continuad con vuestra actitud, haciendo,  porque así os seguiremos con admiración.

No deseo que tengáis más poder sobre los hombres, sino que tengáis más poder sobre vosotras mismas y así al mundo (y a los hombres nos irá mucho mejor!.

DESARROLLO Y PODER INTERIOR

Antes que nada y como siempre quiero es agradecerte que de nuevo me dediques parte de tu tiempo. El último día que nos vimos hablábamos que el cerebro es un experto en eficiencia, genera conexiones neurológicas  predeterminadas para simplificar su tarea, diseña un software mental con respuestas automáticas a las situaciones que se le presentan. Pero la buena noticia es que podemos cambiar los procesos mentales para generar respuestas diferentes y para ello ayuda mucho hacernos preguntas diferentes, para desarrollar opciones y estrategias diferentes que nos conduzcan a resultados distintos.

Hoy quiero comentarte que tuve la oportunidad de que mi amigo y coach Manu Rodríguez me invitase, hace unos días, a su programa de Radio Torredonjimeno, “La Fábrica de los Sueños”,  y estuvimos hablando acerca de cómo destapar el PODER INTERIOR que tenemos; yo le comentaba que depende de nosotros, que en primer lugar se trata de autoconocimiento, de permitirnos un espacio para la reflexión que nos lleve a conocernos, a valorarnos y a querernos y desde ahí destapar ese enorme potencial interno que sin duda está ahí esperando ser liberado. La conciencia de sí mismos es una de las competencias de la inteligencia emocional y a partir de esa conciencia podemos llegar al resto de competencias.

Por tanto tenemos un poder interior que viene con nosotros pero que tenemos que movilizarlo, que desarrollarlo. El poder, nuestro potencial, se soporta en tres variables principales, que quiero compartir contigo ahora:

–  Como sabes siempre se ha dicho que “querer es poder”, querer es esa primera variable, movilizamos el poder desde la motivación propia y la toma de decisiones, desde la convicción; pero hay más cosas,

–  La segunda variable es creer, entramos en nuestros sistemas de creencias que se configura por nuestra trayectoria vital y son nuestras creencias las que determinan las acciones que desarrollamos y los resultados que obtenemos.

– La tercera variable es saber hacer que tiene que ver con nuestra actitud, en definitiva con nuestra capacidad de ponernos en acción.

Y lo mejor es que podemos crear, modificar y amplificar aquel potencial que venía de serie.

Lo más adecuado es cambiar la convicción de que “no es posible cambiar”, y empezar a creer que el cambio es posible, claro, precisamente ahí está la buena noticia y es que podemos modificarnos  desde el aprendizaje; si los resultados que estamos obteniendo no son los que deseamos, pues cambiemos las estrategias para conseguirlos. Cuando cambiamos nos generamos oportunidades, porque nos estamos creando opciones que enriquecen nuestra esencia. Al cambiar, activamos nuestra motivación, nos permitimos cuestionarnos esa creencia que me dices internamente “no es posible cambiar”, “yo soy así, así nací y así me voy a morir” y además estamos creando esa actitud nueva que nos lleva a realizar acciones diferentes.

No te garantizo que con este proceso consigas lo que te propones, pero seguro que consigues resultados diferentes a los que ya tenías. Lo que no puedes es seguir haciendo lo mismo, porque sin duda vas a seguir obteniendo los mismos resultados.

Una forma fácil de destapar ese poder interior es modelar a personas que ya lo han hecho antes, yo creo que lo mejor es acercarse siempre a personas excelentes, a los mejores en diferentes materias, actitudes y observarlos detenidamente, observar qué y cómo piensan del mundo, analizar las estrategias que utilizan, es decir cómo movilizan sus recursos y en qué orden, y modelarlos, o sea replicar sus creencias, su forma de pensar, pero claro  adaptándolo todo a tu estructura mental.

Los seres humanos tenemos patrones de comportamiento que se repiten, y podemos adaptarnos a un determinado patrón; si tú haces un modelado eficaz de una persona, de la misma manera que esa persona está teniendo unos resultados óptimos con las acciones que realiza, tú puedes realizar acciones similares y obtendrás resultados similares.